5 Consejos para dormir más cómodo en el autobús

Montarse en un autobús es sinónimo de viaje, vacaciones o diversión, por lo que siempre es emocionante :). Pero a todos nos da miedo pensar que nos pasaremos todo el trayecto intentando encontrar la postura perfecta para dormir, en vez de ir durmiendo. Y no sólo eso, ¿quién no ha pensado al despertarse que este cuello o estas piernas no son nuestras?

Ropa cómoda

Antes de nada, es fundamental que uses ropa cómoda para cualquier viaje. Olvida las prendas y el calzado apretados, peinados con horquillas o cualquier complemento que te suponga una molestia.

Te recomendamos también llevar una sudadera. Aunque la temperatura del autobús sea óptima, puede que para ti haga más fresco de lo normal, y sino, ¡siempre puedes usarla como almohada!

Si no eres de los que nada más sentarse ya está roncando, y siempre te estás preguntando cómo solucionarlo, te proponemos 4 posturas para dormir en el autobús y no quedarte sin cuello en el intento:

La postura del predispuesto

Se trata de la postura inicial del pasajero, sentado. Pero con un detalle muy necesario: llevándote tu almohada hinchable, tapones, antifaz de antemano y actitud optimista. Así es imposible que el sueño se te resista.

dormir en el autobus ALSA

La postura de la bandeja

¡Es bien sencilla! Y nunca falla. Extrae la bandeja de comida del asiento delantero, cruzas los brazos, apoyas la cabeza… ¡y a soñar! Puedes añadirle comodidad colocando una sudadera entre la bandeja y tus brazos.

La postura de “lo mejor de viajar es la compañía”

A todos nos gusta viajar con nuestros seres queridos, ¡pero mucho más cuando podemos usarlos como almohada! Se trata de reposar la cabeza sobre el hombro de la otra persona, de modo que él/ella pueda hacer lo mismo sobre tu cabeza.¡Así el sueño está asegurado! Y, si no tienes la suerte de viajar con alguien conocido, la ventana siempre será un buen sustituto.

La postura de los 45º

Esta es posiblemente una de las posturas más sencillas, pero más efectivas. Solo tienes que reclinar tu asiento (siempre que no molestes a la persona que tienes detrás) y empezar a contar ovejitas.

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Ahora que ya conoces las mejores formas para echar una cabezadita hasta en los lugares más difíciles, ¿por qué no reservas tu viaje y pones a prueba lo aprendido? ¡En ALSA viajar y soñar es posible!