Ideas asequibles para unas Navidades asturianas

Si estás pensando en hacer una escapada aprovechando las próximas fiestas de Navidad pero andas un poco justo de dinero, aquí te dejamos cuatro propuestas que te ayudarán a creer en la magia de la Navidad sin desajustar tu presupuesto.

plantilla_blog_600

1. Donde la adrenalina se tiñe de blanco

No una, sino dos son las estaciones de esquí que posee el Principado. En el corazón de la Cordillera Cantábrica, Fuentes de Invierno y Valgrande-Pajares reúnen las condiciones perfectas para disfrutar de unos días de esquí, si lo que buscas es una estación pequeña y familiar, en la que disfrutar y hacer deporte con amigos, en pareja o en familia, y a buen precio.

Pero ¿qué pasa si no todos esquían? El problema tiene fácil solución. En el entorno de ambas estaciones encontramos empresas dispuestas a guiarnos por alguna senda con raquetas de nieve, porque no es necesario saber esquiar para disfrutar de la montaña asturiana en su estado más puro.

Incluso, si eres de esos a los que no les gusta renunciar a nada, siempre podrás optar por realizar una ruta nocturna con raquetas ¿Te imaginas lo que se puede sentir al atardecer en la montaña rodeado de nieve virgen? Allí, en silencio, a la luz de la luna despertarán todos tus sentidos y descubrirás que hay vida donde creíste que sólo había nieve. Y, por supuesto, esta experiencia podemos extrapolarla a cualquier otro lugar de la cordillera cantábrica, incluyendo los míticos Picos de Europa.

Pero sigamos, que la región está plagada de posibilidades para continuar dando rienda suelta a tus sueños.

Vista general de pajares2

Pista de esquí de Pajares

2. Más que un fenómeno meteorológico, un verdadero espectáculo

La costa siempre es como un bálsamo, el paisaje de playa y acantilados, de montañas que se funden con el océano, la combinación de azul y verde, las espumas del mar, su oleaje, sus sonidos… todo invita a una paz infinita. Aunque, es precisamente en esta época del año cuando ese mar se vuelve más bravío. De hecho hay pocas cosas más impactantes que observar el mar en un día de temporal. Cuando ves olas de más de 8-10 metros azotando la costa, rompiendo contra los acantilados y levantando montañas de espuma que lo cubren todo de blanco te das cuenta de la fuerza que tiene la naturaleza y lo poco que podemos hacer para luchar contra ella. De hecho, dicen que es como un león, la mayor parte del tiempo está dormida pero a veces despierta y nos enseña su verdadera cara ofreciendo un espectáculo único y difícil de olvidar.

La coincidencia de fuertes rachas de viento con la pleamar te permitirá observar el fenómeno de los bufones en su máximo esplendor. Arenillas, Santiuste y Pría son los 3 puntos de la costa kárstica oriental en los que se produce este fenómeno.

Otros puntos de la costa en los que nos sorprenderá la fuerza con la que llega a romper el mar son: la playa de San Lorenzo (Gijón), los faros de los puertos de San Esteban de Pravia y Viavelez, los paseos marítimos de Luanco, Luarca y Cudillero y, por supuesto, los cabos Busto, Vidio y Peñas. Atalayas únicas para contemplar los efectos de ese fenómeno meteorológico que azota las costas cantábricas, las devastadoras consecuencias de las antaño temidas “galernas”.

3. ‘Pequefamilia’

Dinogalletas navideñas, turrón jurásico, Homo Navidensis o ¡fuego, fuego! Son las propuestas que nos ofrecen los museos temáticos de la región (Museo del Jurásico, Centro de Arte Rupestre ‘Tito Bustillo’, Parque de la Prehistoria) para entretener a los más pequeños de la casa.

Pero, la diversión no acaba ahí, los museos de Gijón también tienen agenda para los peques. Desde “La magia de la Polaroid” hasta “Tejiendo estrellas. Cuentos de invierno”, pasando por los Campamentos Polares que organiza el acuario de Gijón o las gymkanas familiares del botánico. Las posibilidades son múltiples.

4. Al calor de mazos y ferrerías

Si hay una comarca tradicionalmente ligada al agua, al hierro y al fuego, esa es la comarca Oscos-Eo. Antaño numerosos ferrerías, mazos y forjas trabajaban ese metal para elaborar utensilios y herramientas domésticas. Hoy, esa cultura del hierro que tanto riqueza generó en la comarca durante los siglos XVIII y XIX sigue viva en Mazonovo (Santa Eulalia) donde Fritz, un austriaco enamorado de los mazos que lleva escrito en su ADN el amor por la transformación del hierro, de buen agrado te mostrará cómo el mazo de este ingenio hidráulico, desde hace 200 años, golpea el hierro con sólo la fuerza del agua.

Pero no sólo Mazonovo goza de un mazo en funcionamiento. Esta visita se podría complementar con un recorrido por el mazo de Meredo (Vegadeo), también conocido como de Suarón, o una visita al conjunto etnográfico de Teixois (Taramundi). Dos conjuntos etnográficos en los que seguir aprendiendo sobre cómo el hombre utiliza el ingenio para modelar el paisaje y aprovecha los recursos que tiene a su alcance en busca del ansiado progreso.

Un territorio que ha sabido conjugar a la perfección raíces y progreso sin perder la esencia de lo auténtico. El hotel de La Rectoral fue la punta de lanza del turismo rural español pero, hoy, otros muchos han seguido su ejemplo y ofrecen al viajero calidad y confort para disfrutar como se merece de los territorios comprendidos dentro de los límites de la reserva de la biosfera Oscos-Eo.

Estas serán las primeras de unas Navidades inolvidables en Asturias pero, si no puedes esperar un año para repetir, siempre podrás consultar las ofertas y escapadas en turismoasturias.es