Hacer una maleta y no morir en el intento, ¿qué me llevo?

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Todos sabemos que las maletas no se llenan de ropa, se llenan de “por si acaso”. Con las vacaciones, esta teoría coge un fundamento especial, ya que, vayamos donde vayamos, nos gusta llevarnos un poco de todo. Hacer la maleta es un arte, y nosotros tenemos algunos trucos…

Hoy queremos ayudarte a acabar con el agobio a la hora de hacer las maletas. Aunque en ALSA puedes viajar sin límite de peso en tu equipaje, podemos ayudarte a conseguir que no tengas que sentarte encima de la maleta para cerrarla y que puedas viajar sin dejarte los hombros cargando con tu maleta.

Hacer la maleta da pereza, lo sabemos, pero puede ser un proceso mucho más sencillo de lo que crees si sabes cómo actuar.

1. Elige un tamaño adecuado

No es necesario que elijas el baúl más grande que guardes en tu armario si solo vas a hacer una escapada de fin de semana. Lo mismo ocurre al contrario, si vas a pasar mucho tiempo fuera de casa, lo mejor es que tengas espacio para guardar todo lo que necesites. Más allá de esto, es lógico que también deberás elegir un tipo de equipaje que se adecúe a tus necesidades. Si vas a realizar el Camino de Santiago, puede que llevar una maleta de ruedas no sea la mejor opción. Es muy obvio pero es importante.

2. Antes de empezar, planifica todo lo que necesitas

Lo mejor es que despejes una superficie más o menos grande: tu cama, tu escritorio, etc. Una vez hecho esto, comienza a pensar qué necesitas llevar en la maleta. Planifica un conjunto de ropa (o los que verdaderamente necesites) por día. Porque no, si te vas a la playa, seguramente no necesites ese forro polar que tanto te gusta y con el que piensas que quizá te venga bien para cuando refresque por la noche. Combina varias prendas distintos días para así ahorrar espacio en la maleta y acláralo todo en un papel para no olvidarte de nada. Asegúrate de tenerlo todo preparado, incluyendo esos detalles que siempre se nos olvidan (cepillo de dientes, cargador del móvil, etc.).

3. ¡Tu maleta te espera!

Si ya está todo preparado, puedes empezar a meter todo en la maleta. Aprovechar bien el espacio es clave en este momento. Haber tenido una infancia de interminables partidas de Tetris puede suponer una ventaja sin duda, pero si no es tu caso, nosotros podemos ayudarte.

Te recomendamos que empieces metiendo las prendas más pesadas, y esas que no importa tanto que se arruguen: toallas, abrigos (esperamos que ahora no metas abrigos a no ser que tus vacaciones de verano sean en Siberia o similar), etc. Las camisetas, vestidos y prendas finas, puedes enrollarlas en forma de tubo y así ocuparán menos. Los calcetines, puedes meterlos dentro de los zapatos para ahorrar espacio y que éstos no se aplasten. La ropa interior y otras prendas y objetos pequeños son lo último que puedes meter en la maleta. Así, en vez que contar con un espacio propio, se pueden meter en los huecos vacíos que han quedado entre prendas más grandes y, de esta manera, aprovechar más el espacio.

Si los objetos son frágiles, mételos entre ropa para que así, si tu maleta sufre algún golpe, ésta amortigüe el impacto. Por último, lleva siempre una bolsa para meter la ropa sucia y asegúrate de que tu maleta se cierra con facilidad.

maleta

4. Comprueba que todo esté en orden

Una vez hayas terminado la maleta, antes de cerrar, comprueba que está todo lo que necesitas. Repasa tu lista, piensa en eso que siempre se te olvida cuando vas de viaje, comprueba in situ en tu armario, cuarto de baño, etc. para asegurarte de haber guardado todo. Si está todo, enhorabuena, puedes cerrar tu maleta. Si ésta no cierra, es señal de que no nos has hecho caso, y por tanto, tendrás que repetir todo el proceso. 

5. Deja algo de hueco para compras en destino

Te recomendamos, como viajeros expertos, dejar siempre algo de hueco por si compras algo en destino. Nunca se sabe, desde un recuerdo de esos que adornan las estanterías y que, aunque cuando lo compraste era precioso luego pierde todo el sentido cuando vuelves a casa, hasta alguna cosa útil que te olvidaste al hacer la maleta, ¡quién sabe! Siempre se compra algo allí donde vas de vacaciones, por eso te recomendamos guardar un poco de sitio en la maleta.

Con o sin maleta, cerrada o sin cerrar, estas vacaciones despreocúpate de todo y viaja con nosotros con total seguridad a donde tú quieras. Este verano, con ALSA, MuéveteMÁSxmenos haciéndote con tus billetes en www.alsa.es.

#MuéveteMÁSconALSA

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