Descubrimos los lugares abandonados más espectaculares de España

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El verano está cada vez más cerca, y son muchos los que eligen otras opciones antes que visitar las playas más famosas de España para sus vacaciones o escapadas. Por ello desde ALSA te proponemos nuevas alternativas para que podáis disfrutar de un verano diferente.

Belchite ALSA

El Castillo del Infierno (Colonia Güell, Barcelona)

Con un nombre un tanto peculiar, que hace referencia a sucesos paranormales que algunas personas afirman haber presenciado, ¿quién se resiste a visitarlo? 😉 Se trata de una fortaleza del s.X, también llamada Torre Salvana: un lugar emblemático de Barcelona, donde acuden cada vez más personas para vivir experiencias extrasensoriales… Dicen que se escuchan voces pidiendo auxilio, que se pueden ver fantasmas o humo negro saliendo de entre sus muros… Aunque lo cierto es que se encuentra en ruinas y el vandalismo está invadiendo sus muros 🙁

Las ruinas de Belchite (Zaragoza)

Esta localidad, situada a 50 kilómetros de Zaragoza, fue escenario de una de las batallas más simbólicas de la Guerra civil, la batalla de Belchite. Como consecuencia de los enfrentamientos el pueblo quedó completamente arrasado, y se creó el denominado “Belchite nuevo” en las proximidades, dejando las ruinas del Pueblo Viejo de Belchite como recuerdo de la contienda que tuvo lugar en 1937. Aunque las ruinas del Pueblo Viejo de Belchite no se pueden visitar completamente, sí hay zonas acondicionadas para la visita, que realizan más de 10.000 personas al año.

El Preventorio (Aigües, Alicante)

El Preventorio de Aguas de Busot fue concebido como un complejo urbanístico frente a unos manantiales termales: un lujoso hotel balneario alimentado por aguas termales de la sierra Cabezón de Oro. Fue levantado en el s.XIX, cuando las personas más adineradas iban a darse “baños” y relajarse, ya que entre otros servicios ofrecía dos capillas, una piscina navegable, una panadería, una granja, múltiples bancos y otros muchos elementos. Pero con la llegada de la Guerra Civil se interrumpió la actividad, y en la década de los 70 se intentaron aprovechar las instalaciones para crear un sanatorio infantil antituberculoso.

Preventorio Aigües Alicante

El Palacio del Canto del Pico (Torrelodones, Madrid)

Este lugar con aspecto tétrico, propio del escenario de una película, se encuentra en el municipio de Torrelodones, en Madrid. Tiene una historia un tanto especial, ya que en él falleció el estadista Antonio Maura al fallecer repentinamente mientras bajaba las escaleras: una placa recuerda este acontecimiento, con la leyenda “Bajando por esta escalera, ascendió al cielo don Antonio Maura“. Posteriormente, durante la Guerra Civil, el Canto del Pico fue sede del Mando Militar Republicano. Años después, su propietario, José María del Palacio y Abárzuza, dejó la finca en herencia a Francisco Franco, quien lo usó como refugio personal.

El Canto del Pico albergaba en su interior una valorada colección artística, que se perdió por el abandono de sus propietarios, descendientes del dictador. Desde 1930, este Palacio es considerado Monumento Histórico Artístico.

El Monasterio de San Pedro de Arlanza (Hortigüela, Burgos)

Más de 1.100 años de historia nos esperan en este Monasterio, que alberga en su interior un árbol de 16 metros de altura y 100 años de edad. El Monasterio se mantuvo activo desde el s.X hasta 1835, tras la desamortización de Mendizábal. Fue mandado construir por Fernán González, quien fue enterrado en su interior junto a esposa Sancha, aunque, tras la desamortización, sus restos se trasladaron a la colegiata de Covarrubias.

Actualmente se puede visitar con guía turística: algunas de las celdas de los monjes se han restaurado. Y, como lugar histórico, tiene su propia leyenda: cuentan que el esplendor de Castilla está ligado al del Monasterio; si se recupera el Monasterio, se recupera la región.

El Palacio de los Gosálvez (Villalgordo del Júcar, Albacete)

Este edificio de estilo francés versallesco fue mandado construir por la estirpe de los Gosálvez en su mejor momento, a principios de 1902. En sus tres plantas cuenta con 20 habitaciones y 368 ventanas, y se decía que tenía el mismo número de puertas. Tras años de disfrute, en su decadencia, allá por 1960, este Palacio se convirtió en una representación y metáfora de la caída de una familia.

En 2006 la familia Núñez Ruiz compró el complejo para rehabilitarlo, con la idea de convertir el palacio en un hotel con salones de boda anexos y 12 hectáreas de extensión. También se está utilizando como escenario para rodar spots de moda.

El Sanatorio de Cesuras (Oza-Cesuras, A Coruña)

Se alza en un emplazamiento natural, rodeado de un bosque de pinos y eucaliptos, lo que le da una imagen aterradora… porque se eligió este lugar para albergar un Sanatorio de turberculosos, que pudieran estar al aire puro, en plena naturaleza, y junto a una fuente constante de sol. Sin embargo, con la llegada de la Guerra Civil, se abandonó su construcción. Existe un proyecto de rehabilitarlo como escuela de hostelería o un centro de día, pero, hasta que se opte por un proyecto, será recomendable visitarlo como uno de los lugares abandonados con más encanto de nuestro país.

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Imagen destacada | FKBelchite31

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